
Ioana se encuentra preparando la mesa. A sus cincuenta años, y tras toda una vida trabajando en hostelería, lo ha hecho tantas veces, que es capaz de hacerlo con los ojos cerrados. Quiere dar una buena impresión a su amiga Irina, a la que hace tiempo que no ve, a pesar de vivir muy cerca la una de la otra. A ver cómo se va a tomar lo de que María quiera solicitar la nacionalidad española, piensa para sí.
Suena el timbre. Han Llamado a la puerta. Ioana mira el rejoj. Las cinco de la tarde. Irina llega puntual, como siempre. ¿ Cómo lo conseguía? Ella era incapaz de hacer lo mismo. Sólo lo conseguía cuando tenía que coger el avión que la llevaba a Bucarest.
Abre, y allí está Irina. Ha engordado bastante desde la última vez que la había visto. Ioana la saluda, besándole en la mejilla, y le dice que la ve muy guapa. Irina contesta que qué va, que se ha engordado un montón, a lo que Ioana le dice, que la ve igual que siempre.
Las dos mujeres se sentaron, y empezaron a hablar de sus trabajos, de sus maridos, de que las cosas en Rumanía seguían igual que siempre…
Voy a solicitar la nacionalidad española
Ioana le preguntó a Irina, por María, su hija, que había venido siendo una niña, y ahora ya era toda una mujer. Irina le dijo, que María, iba a solicitar la nacionalidad española.
La respuesta de Irina, la descolocó por completo. Seguro que después de tantos años , cumplía los requisitos para la nacionalidad española¿ Pedir la nacionalidad española?¿ Para qué? Ellos eran rumanos, y por tanto , ciudadanos de la Unión Europea, con los mismos derechos, que el resto de ciudadanos de la Unión. ¿ Qué sentido tenía todo aquello? .
Requisitos para solicitar la nacionalidad.
– Ya sé lo que estás pensando, Ioana – dijo Irina. Déjame que te lo explique. Ya sé que somos ciudadanos de la Unión, y tenemos los mismos derechos. Nosotras vinimos a España en busca de una vida mejor, pero siempre con la idea de volver, pero, nuestras hijas , no. Les gusta ir a Rumanía de vacaciones, pero, hablan y piensan en español.
– Irina, entiendo que es una cuestión de sentimiento, pero, yo también veo a María muy a gusto cuando vamos a cantar colinde en Navidad, o cuando salimos con nuestro traje regional.
– Así es. Ella se siente muy a gusto teniendo dos países, pero hay más. Siempre ha sido una buena estudiante, y pronto irá a la universidad. María quiere estudiar un año fuera, y nuestros sueldos, no dan para grandes alegrías, así que tendremos que pedir una beca.
– ¿ Y cuál es el problema? Pedís la beca, y ya está .
– El problema es, que las becas que otorga el gobierno de España, son para estudiantes españoles, y María, es rumana.
- Comprendo. ¿ Esa es la única razón? Podría ser, que obtuvieráis la nacionalidad, y luego María, no consiguiese la beca.
– Podría ser. Pero no creo. María siempre ha sido una muy buena estudiante. Pero, aunque no consiguiese esa beca, su ilusión es ser policía. Aunque un ciudadano de la Unión, si que puede ser funcionario en España, no para todos los casos. Y policía, es uno de esos casos.
Exámenes para la nacionalidad.
– Bueno. Le pega a María lo de ser policía. Siempre tan ordenada. Nosotras hemos trabajado en lo que hemos podido, cogiendo lo que había, pero los chicos, aspiran a algo más. En cualquier caso, María, no va a tener tiempo para nada. El otro día, dijeron en la televisión, que a los extranjeros que querían conseguir la nacionalidad española, se les pedía pasar un examen.
- Sí. Yo también lo vi. No es un examen muy difícil, pero, en cualquier caso, ella no tiene que hacerlo, ya que, ha acabado la ESO en España. Ella se ahorra hacer el test, y nosotros, pagar la tasa.
– Si tan decidida está, lo mejor será empezar cuanto antes. Deséale mucha suerte de nuestra parte, y ojalá que consiga lo que quiere.