
Tener antecedentes penales en España. Esa era la causa que podía hacer que la solicitud de nacionalidad española de Malik fracasara. Cierto que no era un santo aunque tampoco un genio del crimen. Lo suyo habían sido tan solo algunos pequeños hurtos. Y de eso ya hacía tiempo.
Rememoró sus inicios en España. La llegada y como casi a la par que ella había llegado la crisis de 2008 . ¿ Quién iba a contratar a un inmigrante si no había trabajo ni para los propios españoles? El poco dinero que tenía se había evaporado y había que comer. Unos robos al descuido fáciles y problema solucionado.
Hasta aquel día de finales de febrero. Fue a dar un tirón a una señora mayor. Pan comido. De no haber sido por aquel policía de paisano todo habría salido bien , pero no, esta vez sería diferente. Fue detenido y condenado por robo con violencia. El hecho de ser novato le salvó de ingresar en prisión.
De todo se sale y Malik salió. No cambió porque él siempre había sido un buen chico. Simplemente volvió al camino recto y ya no tuvo más líos con la justicia. Encontró trabajo y en él encontró también una esposa. Con el tiempo añadió nuevos amigos y el deseo de permanecer en España pero no como extranjero sino como español
Y ahora que ya sabía todo el proceso que tendría que realizar, las tasas a pagar, los exámenes de lengua y cultura que sin duda iba a aprobar , aquel día del robo y sus consecuencias en forma de antecedentes penales volvían frente a él.
Borrar antecedentes penales
No podía presentar un certificado de antecedentes penales en el que figurara que no estaba limpio. Su intención en este momento era conseguir borrar sus antecedentes penales. Se dispuso a estudiar qué era necesario y ver si esto era posible.
El primer requisito que se le exigía era el de haber satisfecho su responsabilidad penal. Tenía muy claro que lo cumplía puesto que de aquello ya había pasado mucho tiempo y él ya había cumplido con la sociedad.
Otro de los requisitos que se le exigían era el de tener satisfechas las responsabilidades penales derivadas de la sanción. Gracias a la mejora económica que había experimentado desde hacía años le había sido posible llevar a cabo una reparación económica a la víctima.
Por último se pedía el plazo de un tiempo sin delinquir. No sabía exactamente cuánto tiempo tenía que haber cumplido él, pero lo que sí que sabía era que el tiempo que llevaba sin quebrantar la ley era muy superior a los cinco años que conllevaban las penas graves, escala en la que no se encontraba pues su pena no había resultado calificada en esa categoría.
Una vez que había comprobado que reunía los requisitos para solicitar la cancelación de sus antecedentes penales, se dispuso a ver qué documentos le iban a pedir. Siempre había que hacer un montón de papeleo en España.
Si Malik hubiera sido español o residente comunitario todo hubiera resultado mucho más sencillo. Solamente hubiera tenido que aportar el dni o fotocopia del mismo debidamente compulsada o bien la tarjeta comunitaria o el pasaporte y eso sí, que estuviesen en vigor.
Pero al no ser comunitario tendría que entregar otros documentos y en mayor cantidad. En concreto se le solicitaba que aportara su tarjeta de residencia o pasaporte, junto a la petición de cancelación, el certificado de los antecedentes penales que quería cancelar y la documentación del Juzgado en el que fue condenado en la que constaran las fechas del cumplimiento de la pena.
Solicitar antecedentes penales
En cuanto Malik hubiese aportado toda esa documentación empezaría a contar un plazo máximo de tres meses en los que si éste se cumplía y no había resolución expresa se entendería que la resolución había sido favorable.
Había estado viviendo muchos años en España y nunca se había planteado cambiar su nacionalidad. En cuanto tomó la decisión de hacerlo le urgía solucionarlo lo antes posible. Sin embargo comprendió que tendría que esperar un poco más y decidió armarse de paciencia.